Martes  18  de noviembre  de 2008

El Duende Miami.com

Desde el más allá

 

Original de Radio-Miami.com

           

                                                                                                                                                                    

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                            DESDE MI TUMBA FRÍA   

                               Cede hoy El  Duende su  espacio en Radio-Miami.

Les habla  El Duendecillo   menor,  en sustitución  de  mi Padrino,  El  Duende  Mayor,  quien  por  razones  muy personales-  anda en busca de  una   tumba  más  fría en el  cementerio - no puede  hablarnos  en  la  noche  de  hoy  como tiene  por  costumbre. Y aquí  voy.

Entre  las  publicaciones  digitales   que  diariamente   leemos  en la  internet  hay una  que  por  su  contenido  polémico  de  encendidas  discusiones es una  de  las  preferidas  de  este  humilde  servido.   Se  llama  Kaos en  la  Red  que  se  edita  en  España en  idioma  castellano y que  lectores  tiene  por  miles  en todo  el  continente  americano.   Y  de  Kaos  en la  Red  copiamos  un  artículo  que  calzado  con  la  firma  de  un  internauta  que  se  identifica  con  el  nombre  de  J.M.   Álvarez,  hace  jocosa  mención  de  algo  que  según  explica  su  redactor,   leyó  en  un  Blog  que  se  identifica  como  “Penúltimos  Días”    que  escribe  al  parecer  un  exilado  cubano  que  vive  en  Europa.   Esto  fue  lo  que  escribió  el  tal   J.M.  Álvarez  en  Kaos  en  la  Red.

“Fisgando por Internet encontré un lugar denominado penultimosdias.com, donde decía que disidentes internos cubanos, en conexión con los extremistas enclaustrados en el parque jurásico de Miami, estaban preparando un levantamiento popular en la isla. Al parecer dicho grupo disidente, del que nadie sabe nada, había elegido a las emisoras de Miami, La Poderosa y RHC Cadena Azul, para que lanzaran una especie de consigna-clave, (al más puro estilo día D, hora H, de la película “El día más largo”) que sería la señal de partida para el inicio de un levantamiento popular que tomaría calles y azoteas. Lo de la toma de azoteas huele un poco a “nadar y tender la ropa” es decir, en caso de ser sorprendidos en plena conquista, siempre existiría el recurso de alegar  que estamos tendiendo los calzoncillos. Otros objetivos estratégicos serían, los postes de luz y las instalaciones hoteleras.

Siempre según ese portal, la consigna fue lanzada a las o­ndas en la noche del domingo día 9 de noviembre, con la siguiente locución: "Ya no hay penúltimo llamado... (lo cual quiere decir que hubo al menos dos preavisos más, en días anteriores), esta noche, después de más de tres semanas de intenso trabajo, culminamos lo que prometimos que haríamos, a los que desde Cuba nos lo pidieron que diéramos la fecha y la hora de iniciar el desafío cívico ciudadano destinado a lanzarse a las calles a reclamar derechos y la libertad". Una declaración, que hubiera firmado el mismísimo general Douglas MacArthur.

Picado por la curiosidad, estuve a la expectativa esperando noticias sobre algaradas, manifestaciones callejeras, sabotajes etc., etc., pero tras el llamamiento dominical, llegó el lunes y pasó sin pena ni gloria. Lo mismo sucedió con el martes, el miércoles, el jueves..., en consecuencia no me quedó más remedio que abandonar la vigilancia porque de lo dicho, no sucedió nada. Bueno, aconteció algo que, por repetitivo, resulta ya habitual, y es el nuevo ridículo- realizado ante su propia gente- de la extrema derecha cubana, experta en derribar al Gobierno de La Habana, jugando a las cartas en el restaurante Versalles de la calle Ocho, establecimiento conocido, jocosamente, como “el Pentágono Chiquito”. El resultado final de la operación me recuerda aquello de “cenaron, y cenamos todos y no cenó ninguno”.

Pocos días antes, se habían celebrado las elecciones presidenciales-, por llamarlas de alguna manera, pues si no dispones de 100 millones de dólares no te vota ni el gato- en Estados Unidos, y los disidentes que residen en La Habana, acudieron presurosos a realizar su papel de bufones de la corte, ejerciendo un simbólico voto en la Oficina de Intereses estadounidense (SINA). En realidad su gesto, calculado, estaba destinado a asegurar la asignación salarial que reciben por conspirar contra su país. La mayoría de ellos, después de ponerse tibios de cerveza, saladitos y alguna que otra botella de ron, se decantaron por el republicano McCain, porque una de sus promesas electorales fue marcarse el farol de que iba a  invadir Cuba. (el “héroe” de la guerra del Vietnam disfrazó el término invasión con la expresión “plantar en la isla la bandera de la libertad”) Es evidente que a estos patriotas de pacotilla, les importa un rábano, que un poder extranjero pueda  perpetrar un genocidio contra su pueblo.

Según comentaron en las páginas de elduendemiami.com (portal digital, vilipendiado por los extremistas de Miami) uno de los disidentes-votantes de la SINA comentó en petit comité: “Yo fui de los pocos que voté por Obama pero le dije al americano que había votado por McCain. Tú sabes, hay que asegurar la ayudita que me dan, que nunca viene mal”. Si los elementos de uno y otro lado del estrecho de Florida, dedicaran su tiempo al negocio circense, seguro que tendrían el éxito asegurado”.

Así termina , con   una  cita  de   El Duende  de  Radio-Miami  este  artículo  escrito  por el  Bloguero   J.M.  Álvarez, alguien a  quien  no  conocemos  ni sabemos  si  ese  es  su  verdadero  nombre,  pero  que  sin  duda  como  escritor  tiene  buen  sentido  del  humor.  Y   hasta  mañana  amigos  de  El  Duende  Mayor  que   también  lo  son  de  este  Duende  Menor, que  con  mi gallito quiquiriquí  me  voy cantando  a  mi tumbita  fría.  Bambarambuchi