¡Que nadie se queda sin lechón!
Los Duendes también comemos lechón en Nochebuena aunque
algunos piensen que ese es solo un placer gastronómico
de los seres humanos vivientes. Ya lo tenemos todo
listo para la cena de esta noche, en familia y entre
amigos, que es como debe ser. Como invitado especial,
procedente de La Habana un cubano sencillo- como los
versos de José Martí- poeta laureado y mejor amigo:
Pablo Armando Fernández. Un honor que nos hace honrando
nuestra mesa cubana de Navidad y esperanza.
Dicen por acá por Miami “que en Cuba se pasa hambre
y que millones de compatriotas de la isla esta noche
se quedarán con ganas de comer el sabroso lechón de
Nochebuena como es costumbre y tradición ”. Quienes así
hablan o escriben- ignorantes de la realidad cubana - son
los eternos agoreros del desastre, los odiadores de
siempre, los peores ciegos que son los que no quieren
ver.
¡Claro que en Cuba dificultades las hay! Algo que
nadie puede negar. Pero hambre, eso que se llama
“hambre”, no la hay. Esta noche comeremos en Miami
lechón asado y frijoles negros con arroz blanco, además de
yuca con mojo que no puede faltar. Comeremos con alegría y
satisfacción ,en la seguridad que los cubanos de la isla
también tendrán un pedacito de puerco en su mesa para
seguir la tradición.
Esta noche es Nochebuena y hay que entonar un
canto a la amistad, a la concordia y al amor entre
todos los hombres y mujeres de buena voluntad. ¡Que el
odio y la pasión malsana no manche la fecha que es de
amor y buena voluntad.
De manera que hasta a “Pánfilo”, allá en el parque
Villalón de El Vedado, que llegue nuestro saludo
efusivo de este Duende cordial. ¡Que disfrute su
“Jama” de sabroso lechón, que estamos seguros que esta
noche ”Pánfilo” se harta hasta el reviente y se
emborracha con tres botellas de ron.
Hoy no es día de mucho escribir de manera que solo
les digo de todo corazón : Felicidades a todos en esta
nueva Nochebuena cubana del año 2009 que se va,
deseándoles como es tradición unas Alegres Pascuas
con un Año Nuevo mejor.
¡Que nadie se quede sin comer lechón en esta feliz
Nochebuena cubana! …….. Y El Duende se va diciendo con
mi gallo cantando desde mi tumba fría: Hasta el dos mil
diez, amigos. Bambarambay.