¡Que entre Aznar y
Vargas Llosas te vea!
La frase suena maldición
gitana como esas que salen del alma cuando se desea que alguien se
aleje de uno y se vaya al Infierno a hacerle compañía a Lucifer y
todos los demonios que acompañan al Príncipe de las tinieblas.
Ninguna otra exclamación nos viene a los labios cuando leemos
en la prensa la lista de nombres de los intelectuales y artistas
españoles que calzan el manifiesto anti-cubano lanzado desde Madrid
que encabeza el desnaturalizado escritor peruano, ahora ciudadano
español Mario Vargas
Llosas.
De Vargas Llosas basta decir que nada bueno se puede esperar
para un país latinoamericano como
Cuba, de alguien que prefiera
ser heredero del conquistador español Francisco de Pizarro que del
Inca rebelde Túpac
Amaru. Por ahí hay que empezar para entender la razón
que mueve hoy al frustrado aspirante a la presidencia de su país, que
en gesto arrogante de soberbia dejó su patria atrás, lacerado por el
rechazo de sus conciudadanos para irse a vivir a España a lamentar
su derrota y en busca del apoyo a sus ideas reaccionarias que no
podrá encontrar jamás en el mestizo y tercermundista continente
americano.
En realidad en esta seguidilla
mediática contra Cuba por la vía de intelectuales y artistas
españoles, los que acompañan a Vargas Llosas son en su mayoría los
mismos que con anterioridad habían dado ya un giro a la derecha
después del “desmerengamiento del Socialismo Real” de la Europa
del Este. Nada hay de original en aquellos que antes miraban a
Moscú para hacer lo que desde allí les indicaban y ahora miran al
otro extremo en busca del perdón de sus pecados.
No hay que ser un experto politólogo para entender lo que
hay detrás y que persigue el documento que desde Madrid lanza
Vargas Llosas contra Cuba. En primer lugar es una zancadilla trapera
contra el gobierno del Presidente
José Luis Rodríguez Zapatero. Es
evidente que en eso asoma la oreja peluda del ex presidente de
gobierno José María
Aznar y de su Partido Popular. La Fundación FAES - la
nueva Falange Española- que preside Aznar, es uno de los motores
que impulsa a Vargas
Llosas y sus acompañantes en este esfuerzo anti-cubano
que tiene por objetivo impedir que en la reunión cumbre entre los
representantes de la Unión Europea fijada para estos días, se tome el
acuerdo que propone el gobierno español de Zapatero de modificar la
llamada “Posición Común” que entorpece las buenas relaciones del
viejo continente con el gobierno cubano.
¿ Cuanto en serio se puede
tomar un documento- por malintencionado que sea- que para hacerlo más
representativo sus propugnadores han agregado a las firmas originales no
se sabe cuántas falsificadas al estilo de las farsas electorales de las
republiquitas bananeras de tan triste historia en América Latina?
Y en esas trampas se ve bien claro la mano sucia de la
extrema derecha cubana de Miami. Entre los que firman el documento
contra Cuba- y hemos leído lista- junto a los nombres de Vargas
Llosas, del ex comunista español Jorge
Semprún, el cineasta
Pedro Almodóvar, la cantante
Ana Belén
y su marido- están las firmas de
Carlos Alberto Montaner con
toda su familia acompañándolo, que firman dos veces haciendo trampa,
seguidos del periodista de Canal 41 Miguel Cosío, otro de los
arrepentidos que también firma el documento dos veces, el
ultraconservador Republicano Paúl Crespo, Nelson Rubio el arrepentido
regordete ex periodista de Radio-Rebelde,, el inevitable racista negro
Enrique Paterson y por supuesto entre los “vivos” los “muertos”
sacados de los cementerios de Miami para hacer más voluminosa la
lista de los firmantes del documento de Vargas Llosas contra Cuba.
Y para que lo que parecía ser al principio algo muy en
serio al final se convierta en broma, junto a los Disidentes de la isla
, las Damas de Blanco,
el “Coco” en huelga de hambre,
“Macho Rico” y su esposa Yoani la Bloguera, entre los firmantes
aparece uno que dice llamarse “Gusanera Hernández, el Mercenario”.
Seguimos leyendo las firmas y nos encontramos con dos nombres a
todas luces que algún chusco suscribió por ellos para darle un toque
surrealista al documento del ex peruano Vargas Llosas. Uno de las
firmantes es Fulgencio Batista que dice al pie de su nombre: “Gran
Demócrata cubano”. Hay otra firma que no puede ser cierta:
“Fidel Castro, Presidente de Cuba”.
¡Que entre Vargas Llosas y
Aznar te vea! Lo digo en broma. Porque algo así, no se puede tomar
en serio.
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Y hasta pronto amigos del El Duende que con mi
gallo me
voy cantando a mi tuba fría. Bambarambay.